I
Al renacer me maldijeron,
y la condena fue mil veces peor que el pecado.
II
Destruí una religión y profesé otra,
lo hice todo,
pero nada consiguió mi redención.
Luego injurié a mis captores
mientras renegaba de la nueva fe
que me impusieron.
Mi calma la encontré en el cielo,
de noche,
cuando apartaba la niebla de mis ojos.
III
Entonces vi el decaimiento de mi estirpe
y odié el vago rumbo
que me hicieron seguir.
O tal vez fue el delirio
el que me incitó a caminar por los infiernos
para ver la clase de seres que hemos llegado a ser.
IV
En el afán de corregir mis males
escuché el dogma del verbo amar
y pensé en un modo de salvarme.
Me enamoré de un emblema lunar
y del vuelo nocturno,
primero del vuelo,
después del emblema.
Mas el día se ha empeñado en cegarme
alejando cada cosa de mí.
¡Maldito el día que fui condenado!
¡Maldita la hora de mi pesar!
V
En la búsqueda de libertad encontré desgracia
y una larga lista de pretextos mal pensados.
De nada me ha servido el sacrificio
si soy cual purgatorio en la espera de una solución.
VI
La materia gris grita,
pero ni los montes ni la luna escuchan.
Y la materia roja se desprende
porque no desea la desgracia que me envuelve.
VII
Al ver el destino de mi raza me pregunté:
¿Será que estamos todos condenados al no-amor?
¿O es sólo el orgullo,
cruel amigo de los hombres,
el que prohíbe una elección sana?
¿Hasta dónde llega el verbo y dónde el dolor da inicio?
VIII
No encontré respuestas.
Y al recordar mi vida, mi maldición,
un diluvio eterno se apoderó de mi rostro.
En tiempos en que la tecnología nos carcome, este blog intenta demostrar como un poeta que sabe sobre metáforas ignora todo sobre computadoras.
20 de febrero de 2007
6 de febrero de 2007
ALBA SIN COLOR
El ocaso es renacimiento:
cuando la luz del orbe aparece
la sombra se apodera y somos nosotros,
luego la sombra es expulsada y somos otros.
La luna refleja la pupila café,
luna gemela rellena de néctar
que se va vaciando a cada toque…
casi ya no queda nada,
Nada
El café es perfume de mis labios con el beso…
El músico toca el violín
con notas rojas escurriendo por su cuerpo.
Se enciende la luz
y está el brazo señalando la nube,
sombra de la luna.
Mira el brillo en las olas,
la canción fue robada por el pirata amante:
con un ojo observa el mundo,
con el otro, cerrado siempre,
roba el néctar dirigiendo sus manos
con sensible movimiento sobre la arena.
Un gitano se descubre el rostro,
gitano bucanero, hijo de la soledad,
y ya no hay sombra,
ni pirata ni amante,
ni luna ni violín.
Está la noche
y el cuerpo ardiente ahora se desborda,
se esparce y somos uno.
Noche de fantasmas cuerpos que se tocan,
noche oscurecida por murciélagos sin casa.
Pasa la luna una y otra vez,
y su casa en tinieblas está repleta de miel.
Y el viento sopla
y cada uno es su sombra.
cuando la luz del orbe aparece
la sombra se apodera y somos nosotros,
luego la sombra es expulsada y somos otros.
La luna refleja la pupila café,
luna gemela rellena de néctar
que se va vaciando a cada toque…
casi ya no queda nada,
Nada
El café es perfume de mis labios con el beso…
El músico toca el violín
con notas rojas escurriendo por su cuerpo.
Se enciende la luz
y está el brazo señalando la nube,
sombra de la luna.
Mira el brillo en las olas,
la canción fue robada por el pirata amante:
con un ojo observa el mundo,
con el otro, cerrado siempre,
roba el néctar dirigiendo sus manos
con sensible movimiento sobre la arena.
Un gitano se descubre el rostro,
gitano bucanero, hijo de la soledad,
y ya no hay sombra,
ni pirata ni amante,
ni luna ni violín.
Está la noche
y el cuerpo ardiente ahora se desborda,
se esparce y somos uno.
Noche de fantasmas cuerpos que se tocan,
noche oscurecida por murciélagos sin casa.
Pasa la luna una y otra vez,
y su casa en tinieblas está repleta de miel.
Y el viento sopla
y cada uno es su sombra.
4 de febrero de 2007
CABALGATA
El valeroso guerrero
quiere asistir a la asamblea de espadas.
Se apresura en corceles del mar
hasta alcanzar nueva tierra.
El Jarl reúne a sus hombres,
nueve berseker le acompañan,
de todas las tierras llegan soldados,
los caballeros se están preparando
con sangre, con fuego, con furia.
El señor de metales
maneja el martillo y el yunque,
con pesados golpes moldea el hierro.
Forja, forja,
el techo del combate,
forja, forja,
la ogra del casco.
Rezan a Thor, hijo del Dios tuerto,
le piden valor y victoria.
Forja, forja,
el herrero no termina el trabajo,
forja, forja,
la espada de reyes.
Al frente el enemigo espera,
la caballería será la primera en embestir.
La cota de malla protege
mientras la vara de la ira golpea.
Arrojan la lanza, disparan la espina.
Cabalgan, cabalgan,
guerreros de Jarlar poderosos,
cabalgan, cabalgan,
quieren morar en el Ásgard.
quiere asistir a la asamblea de espadas.
Se apresura en corceles del mar
hasta alcanzar nueva tierra.
El Jarl reúne a sus hombres,
nueve berseker le acompañan,
de todas las tierras llegan soldados,
los caballeros se están preparando
con sangre, con fuego, con furia.
El señor de metales
maneja el martillo y el yunque,
con pesados golpes moldea el hierro.
Forja, forja,
el techo del combate,
forja, forja,
la ogra del casco.
Rezan a Thor, hijo del Dios tuerto,
le piden valor y victoria.
Forja, forja,
el herrero no termina el trabajo,
forja, forja,
la espada de reyes.
Al frente el enemigo espera,
la caballería será la primera en embestir.
La cota de malla protege
mientras la vara de la ira golpea.
Arrojan la lanza, disparan la espina.
Cabalgan, cabalgan,
guerreros de Jarlar poderosos,
cabalgan, cabalgan,
quieren morar en el Ásgard.
30 de enero de 2007
Mientra cavilo el cuerpo muera (La Mente, Parte 5)
XLI
(23-11-06)
(23-11-06)
Y creen que pueden burlarse, pero no saben lo que les aguarda. La luna me da fuerza –aunque solamente se trate de su recuerdo.
No sigas recreando fantasías, todo es parte de nosotros. Nosotros somos el agua helada y basta un poco de luz para reaccionar. Siempre pensé en la muerte como algo transitorio, ahora sé que no existe, es parte del círculo, del vacío, de la vida que tampoco es. ¡Hasta cuándo podré cantar el comienzo de una era!
No sigas recreando fantasías, todo es parte de nosotros. Nosotros somos el agua helada y basta un poco de luz para reaccionar. Siempre pensé en la muerte como algo transitorio, ahora sé que no existe, es parte del círculo, del vacío, de la vida que tampoco es. ¡Hasta cuándo podré cantar el comienzo de una era!
XLII
(08-12-06)
Ahí está el cielo con su red para capturar la luz nocturna y encerrarla en el vacío; ahí estoy yo para protegerla y ocultarla en mi corazón; ahí los demonios con sus lanzas picoteando mi cuerpo; ahí las voces destrozando mi cerebro; ahí la Luna con su ejército de ranas dispuesta a matar al enemigo. Y tú, mi fiel compañero, te encuentras ciego porque tu cabeza fue cercenada cuando el viento del oeste te golpeó. Ahí está el resto de la esperanza, pendiendo de un hilo que sostiene la Usurpadora con sus garras.
Pero el fin llega tal como viene el principio. Y el principio nunca deja de ser: soplo el olifante y avanzo hacia el astro mientras se encuentre completo. Y permitiste a tus manos hablar, a tu boca sonreír y a tus ojos amar. También a mis pulmones los dejé aspirar su aire, a mis dedos tocar sus manos y a mi mente confirmar que está enamorada del Brillo Nocturno. Ningún demonio puede detenerme ahora, ni siquiera tú que tanto me atormentas. Si yo intentara detenerte, ¿qué posibilidades tendría de sobrevivir a Ellos que cada vez asedian con más fuerza? Ninguna, me necesitas… y yo a ti. Empero, todavía no sé quién eres.
XLIII
(11-12-06)
Soy el ser que detestas, el que combate cuando tienes miedo, el enfermo que no sana, la Razón en medio de la Locura, o la Locura donde hay entendimiento, la neurona más débil y desgastada.
Soy Vox populi, el Caballo de Troya, el Faro de Alejandría, el Crepúsculo de los Dioses, la Serpiente que roe Ygdrássil, La Caja de Pandora, el Volcán que vigila a su amada, El Guardián de los Muertos, El Infierno de Dante, El Hierro de los Asirios, la Caída de Tenochtitlán,
Soy Dolor, Muerte, Principio, Fin, Imagen, Realidad, Espejo, Despojo.
En mí hay Fuego, Agua, Tierra y Viento por igual. El Sol de la noche y la Luna del día. El Mar de arena, el Desierto de nieve y la Sabana de agua.
Soy tú y soy Nada…
XLIV
(15-12-06)
Tú eres eso y más…
Y, ¿qué soy yo, vacío, materia, energía o recuerdo?
Eres lo que eres, lo que has nacido: El cambio, la Esencia, El Cazador de Sombras.
XLV
(19-12-06)
La impaciencia hace acto de presencia. La lista aumenta para no cometer errores mientras camino en el revés de la Luna. Y la cara pálida sonríe al acercarme y me llama. Sus manos se extienden hacía el mar donde navego, levanta mi nave y la transporta hacia el firmamento. Ahora surco las alturas rumbo al puerto lunar, allí un coro de ranas recibe mi navío.
He vencido a la figura usurpadora, he derrotado al viento del oeste, ya nada puede detenerme, avanzo sin cesar hacia ella guiado por su propio viento. El círculo se va cerrando (V-F-V-T-V-V’-V), no me importa ya la ausencia del agua, ¡porque yo soy agua!, y eso me reconforta.
XLVI
(30-12-06)
Es maravilloso observar cómo cada criatura nace y muere dentro de su propio universo, y tan sorprenderte saber que yo formo parte de todo esos mundos, que los veo, los recorro y los respiro.
En la cima se levantan imponentes castillos y en el suelo ejércitos de verde color se forman cubriendo la tierra cual alfombra en rico palacio. Están las figuras talladas a mano y los cielos terrestres y los puentes de asfalto y las casas de titanes. Pero no está ella y es lo que te hace falta, lo único que necesitas. ¡Deja esa lengua de una vez! Está ella en mi corazón y eso basta, algún día tomará la decisión de acompañarme hasta el fin del mundo donde el mar cae en un abismo interminable.
Ciclo viviente en la coraza de tierra, ciclo partido por toscas manos que lo manejan, ciclo que me devuelve a mi hogar, cerca del de ella…
En la cima se levantan imponentes castillos y en el suelo ejércitos de verde color se forman cubriendo la tierra cual alfombra en rico palacio. Están las figuras talladas a mano y los cielos terrestres y los puentes de asfalto y las casas de titanes. Pero no está ella y es lo que te hace falta, lo único que necesitas. ¡Deja esa lengua de una vez! Está ella en mi corazón y eso basta, algún día tomará la decisión de acompañarme hasta el fin del mundo donde el mar cae en un abismo interminable.
Ciclo viviente en la coraza de tierra, ciclo partido por toscas manos que lo manejan, ciclo que me devuelve a mi hogar, cerca del de ella…
XLVII
(07-01-07)
Cambio de vida, cambio de año, otro ciclo completado, otro lapso desperdiciado, una única y verdadera soledad que me acompaña en la eternidad de mi memoria. Quince los días que estoy libre de demonios, un enemigo más que he vencido, o al menos controlado. La mente fastidia al que la abandona, por eso nunca debemos permanecer inactivos.
Tanta falta me hace y un par de miradas estremecen mi cuerpo ya no de amor sino de miedo, un temor que surge de sus palabras y sus ojos, y me asfixia. Tal vez nunca pueda vencer a mi destino y permanezca solo para siempre, tal vez no supe interpretar lo que decía e imaginé fantasmas cual niño a media noche; o dejo de combatirme a mí mismo o dejo que la oportunidad se vaya… Pero esta vez no sentí ningún aire, tal vez mañana sí…
XLVIII
(17-01-07)
La falsedad se encuentra en cada uno de nosotros y nos guía ante un mundo lleno de… ¡Humanos!
La veracidad se oculta tras una máscara de hielo que protege a la Locura.
XLIX
(25-01-07)
Se ha terminado la guerra… y perdí. Apenas pude ver el golpe que perforó mi cuerpo y destruyó las dos cosas más valiosas que tenía: mi cerebro y mi corazón. Y tú pensaste que sería sencillo luchar. Es mejor dejar las cosas como están, el viento sopló fuerte, pero el agua allí estará.
Al mejor cazador se le va la presa, ¿o era liebre?
Después de todo, tu compañía no es desagradable, tal vez podamos convivir en armonía. Hacía mucho que esperaba eso de tu parte: una alianza. Puede ser que tan sólo necesite a alguien, aunque eso signifique tenerte a ti. Al fin y al cabo la soledad ha destruido todo, todo excepto a nosotros.
L
(27-01-07)
¡Demonios y más demonios! Tan sólo un par de meses dejaron el campo libre, ni Cortés se empeñó tanto en destruir a los tenochcas. ¿Es que no pueden dejarme descansar un poco? Tan pronto como soy vencido el asedio comienza y la muerte me rodea de nuevo. ¿Es cierto que a mi vida la rodea la tragedia? ¿Es verdad que nací del Dolor y el Sufrimiento? ¿Por qué si soy tan frío e insensible los golpes son tan duros? Eso se debe a tu condición de esclavo, si no te empeñaras en tareas imposibles serías dueño único de la vida y la muerte. Yo no deseo ser dueño, sólo un poco de comprensión. Nací de la Soledad y ha ella me entrego, pero, ¿podría haber una excepción, tan sólo una?
¿Podría soplar… y besarme sólo una vez?
¿Podría... amarme?
14 de enero de 2007
De Olympiadas y algo más
El acto inicia con un Apolo desperezado que cruza el cielo en su carro. Entonces un celoso Bálder insta a Darg y juntos montan la Yegua Brillante para dar alcance al Dios. Pero su movimiento provoca la ira de otros dioses que se lanzan en su persecución: va Huehuetéolt con la antorcha encendida, y Ra avanza veloz como el halcón, lo sigue un Mitra de la india, un Copijza zapoteca, Hunabku representante de los mayas, Curicaveri de los tarascos e Inti de los incas va al final. Esta competencia habrá de durar todo el día.
Pero en la Tierra inician otros juegos que divierten a las deidades. Cuando Hermes grita "Lucha cuerpo a cuerpo" se presentan Huitzilopochtli, y tras él se forman Thor, Vulcano, Gucumatz y Ganesha, pero a Anubis no lo dejaron competir por temor a su rostro. Eso provocó la ira de Geb, pero guardó silencio.
Vino entonces el turno para las mujeres, lo único que importaba era la belleza de cada una. Por lógica, Venus y Afrodita fueron las primeras en presentarse, seguras de compartir el trofeo, pero Isis se encaminó hacia ellas tomada de la mano de Kali; Ixchel, Istar y Freya fueron también, más la presencia de la deidad maya inspiró temor en los Jueces y Júpiter suspendió la competencia. Eso fue lo que desató el Caos cuando apenas iniciaban los juegos organizados en el Olimpo para olvidar un poco a los mortales.
Ares desenfundó su espada y lanzó el grito de guerra a sus sirvientes, Marte le hizo eco. Horus maltrató a Adad y Cronos golpeó a Heimdall por la espalda. Loki, furioso, tomó por sorpresa a los sumerios y liberó a Tiamat para que acabara con sus enemigos, mas el hábil movimiento de Krishna hizo que la Bestia no causara grandes daños. Lo que sí pasó fue que Ixtab se suicidó ante tal alboroto.
Al ver el desorden provocado, Ea se levantó y a grandes voces pedió calma, pero Set mordió su cuello e instó a Anubis a hacer lo mismo. El dios Chacal trajo a su legión de muertos y enfrentó a un Mictlantecúhtli furioso. Llegaron los Bacabs con Rama y juntos detuvieron a Saturno que huía transportado por Caronte. Prometeo, liberado para competir ese día, se apresuró a tomar la antorcha guardada por Huehuetéolt.
Ante el incendio Tlaloc, Cocijo, Chac e Illapa lanzaron su poder para que la lluvia cayera y restableciera todo, pero Adad, envidioso, actuó contra ellos y una tormenta se desató en medio del Olimpo. Pero eso no impidió a Minerva charlar con Atenea y el herido Ea sobre los conocimientos que cada uno de sus pueblos había adquirido, a su lado Bragi recitaba algunos poemas de escaldos famosos mientras las flechas de Artemisa silbaban en todas direcciones.
Pachamama se revolcaba con Gea y Cihuatcóatl, pero Cintéotl las apartó trayendo a Visnú de la mano, pues su esposo Siva se encontraba en el interior de una sala ajena a todo dialogando con Júpiter, Itzamná, Quetzalcóatl, Urano, Odín, Marduk y Shu, los jueces de la competencia, refugiados allí por elección de Júpiter.
Afuera Hel se entendía muy bien con Neftis. Tefnet con Xochiquetzal, Hera hacía migas con Sakti.
Ah Puch hizo de la suya, Kukulcán también melló a sus rivales. Por eso Nab apenas tuvo tiempo de llegar a su hogar y encargarle a un tal Noé la construcción de una barca. Lo mismo hicieron algunos otros dioses con sus respectivas culturas, pero Ymir y los gigantes los aplastaron a su regreso. Frey conquistó a Chalchiuhtlicue y se acostaron. Mas Tezcatlipoca los vio por medio de su espejo y dio aviso a Tlaloc, lo que enfureció más al dios.
Así que la batalla divina se prolongó más de lo debido y la tierra se inundó. Eso no le preocupaba en nada a Odín, porque mientras los demás dioses perdían a sus mejores guerreros, él mandó a las Valkirias para que los llevaran a Valhalla, así los dioses escandinavos sacaron provecho de todo el desastre. Hades también se hizo de muchas almas, sólo que el número de sus esclavos dependía de la competencia entre Nornas y Parcas. Otro que aprovechó la oportunidad fue Poseidón que rápidamente condujo a las sirenas a su morada -cupido sabe para qué porque él se quedó con las ninfas.
Pasada ya la furia inicial, los ánimos se fueron calmando poco a poco. Cuando al fin ya todos descansaban, Dionisio y Vaco salieron repletos de viandas y convidaron a los demás. Bragi volvió a cantar y los sátiros tocaron sus flautas. Se hicieron las pases, se celebraron uniones -por eso nacieron muchos hombres en la tierra- y, por último, para evitar futuros enfrentamientos, eligieron a uno entre los presentes para que reinara en el cielo y la tierra. Como muestra de buena voluntad, él envió a su hijo a los hombres, pero ellos, ignorantes de todo lo sucedido, terminaron por crucificarlo.
Amén
Ah Puch hizo de la suya, Kukulcán también melló a sus rivales. Por eso Nab apenas tuvo tiempo de llegar a su hogar y encargarle a un tal Noé la construcción de una barca. Lo mismo hicieron algunos otros dioses con sus respectivas culturas, pero Ymir y los gigantes los aplastaron a su regreso. Frey conquistó a Chalchiuhtlicue y se acostaron. Mas Tezcatlipoca los vio por medio de su espejo y dio aviso a Tlaloc, lo que enfureció más al dios.
Así que la batalla divina se prolongó más de lo debido y la tierra se inundó. Eso no le preocupaba en nada a Odín, porque mientras los demás dioses perdían a sus mejores guerreros, él mandó a las Valkirias para que los llevaran a Valhalla, así los dioses escandinavos sacaron provecho de todo el desastre. Hades también se hizo de muchas almas, sólo que el número de sus esclavos dependía de la competencia entre Nornas y Parcas. Otro que aprovechó la oportunidad fue Poseidón que rápidamente condujo a las sirenas a su morada -cupido sabe para qué porque él se quedó con las ninfas.
Pasada ya la furia inicial, los ánimos se fueron calmando poco a poco. Cuando al fin ya todos descansaban, Dionisio y Vaco salieron repletos de viandas y convidaron a los demás. Bragi volvió a cantar y los sátiros tocaron sus flautas. Se hicieron las pases, se celebraron uniones -por eso nacieron muchos hombres en la tierra- y, por último, para evitar futuros enfrentamientos, eligieron a uno entre los presentes para que reinara en el cielo y la tierra. Como muestra de buena voluntad, él envió a su hijo a los hombres, pero ellos, ignorantes de todo lo sucedido, terminaron por crucificarlo.
Amén
1 de enero de 2007
SIMA
Está la luz en el universo
y la llama contraida en tu mirada;
los astros en esa galaxia llamada Piel
y el sistema de nombre Rostro.
Están los planetas que giran
alrededor de tus labios
atraidos por la gravedad de tu belleza.
Luego el bosque de aromas,
las casas sin muros,
las urbes de gente
y tu reino: la Noche.
Está un palacio hecho de flores,
una reina que absorve el infinito
cual agujero negro.
Lo único que falta
es el caballero, ahora inmóvil,
porque sus huesos le prohiben combatir.
y la llama contraida en tu mirada;
los astros en esa galaxia llamada Piel
y el sistema de nombre Rostro.
Están los planetas que giran
alrededor de tus labios
atraidos por la gravedad de tu belleza.
Luego el bosque de aromas,
las casas sin muros,
las urbes de gente
y tu reino: la Noche.
Está un palacio hecho de flores,
una reina que absorve el infinito
cual agujero negro.
Lo único que falta
es el caballero, ahora inmóvil,
porque sus huesos le prohiben combatir.
20 de diciembre de 2006
DELIRIO
Estiro la mano buscando la tuya,
encuentro aire.
Volteo la mirada pero no estás,
te has ido, desapareciste;
y tu risa me abraza,
me asfixia.
Veo en la calle tu imagen...
junto a un hombre que desconozco:
lo abrazas y lo besas.
Tu sonriza aprieta alrededor de mi cuello.
El néctar, producto de nuestras noches,
se esfuma,
evaporándose con lentitud ante mis ojos,
yo nada puedo hacer.
El sonido de tus labios
en los oídos de otros.
El roce de tus labios en sus mejillas.
La suavidad de tus manos en un cuerpo que no es mío.
Mi locura en mí mismo,
la rabia en impotencia.
El calor,
los golpes,
la sangre...
Las caricias en mi mano
me obligan a abrir los ojos:
y es mi habitación,
y soy yo,
y eres tú, tan bella
que tengo miedo de ser reemplazado.
encuentro aire.
Volteo la mirada pero no estás,
te has ido, desapareciste;
y tu risa me abraza,
me asfixia.
Veo en la calle tu imagen...
junto a un hombre que desconozco:
lo abrazas y lo besas.
Tu sonriza aprieta alrededor de mi cuello.
El néctar, producto de nuestras noches,
se esfuma,
evaporándose con lentitud ante mis ojos,
yo nada puedo hacer.
El sonido de tus labios
en los oídos de otros.
El roce de tus labios en sus mejillas.
La suavidad de tus manos en un cuerpo que no es mío.
Mi locura en mí mismo,
la rabia en impotencia.
El calor,
los golpes,
la sangre...
Las caricias en mi mano
me obligan a abrir los ojos:
y es mi habitación,
y soy yo,
y eres tú, tan bella
que tengo miedo de ser reemplazado.
9 de diciembre de 2006
TORMENTA
El corazón de las montañas
se regocija con la niebla
cuando los gigantes del cielo
se golpean mutuamente y derraman
su sangre en millares de gotas.
Durante la noche aullan
los lobos del árbol
para mantener su territorio.
También aulla el viento
y derrota a las hojas salvajes.
Vuelan las dagas sin filo
hasta el hogar de hombres y bestias:
recubren el piso unidas
para formar puentes
de insectos perdidos
en medio de lagos.
El cielo se queja de las heridas
que llegan hasta el suelo.
Y las olas rocosas tiemblan
desde la más profunda caverna...
Entonces mi cuerpo se sacude
y mis pupilas revientan
porque tú,
con tu soberbia de Diosa,
te has dignado a mirarme.
Para A. G. S. O. M. con todo mi cariño.
se regocija con la niebla
cuando los gigantes del cielo
se golpean mutuamente y derraman
su sangre en millares de gotas.
Durante la noche aullan
los lobos del árbol
para mantener su territorio.
También aulla el viento
y derrota a las hojas salvajes.
Vuelan las dagas sin filo
hasta el hogar de hombres y bestias:
recubren el piso unidas
para formar puentes
de insectos perdidos
en medio de lagos.
El cielo se queja de las heridas
que llegan hasta el suelo.
Y las olas rocosas tiemblan
desde la más profunda caverna...
Entonces mi cuerpo se sacude
y mis pupilas revientan
porque tú,
con tu soberbia de Diosa,
te has dignado a mirarme.
Para A. G. S. O. M. con todo mi cariño.
25 de noviembre de 2006
ENTRADA AL OTOÑO
Llueve en verano sus lágrimas negras,
el rostro pintado se opaca,
lo oculta.
El valle brillante es agrietado
por el viento otoñal.
Teje y borda, necesita cubrir
la piedra de su santuario:
la nieve aparece antes de tiempo.
La reliquia guardada con celo
comienza perder su brillo,
y poco a poco la guerra de años se pierde
por falta de caballeros
que luchen a su favor.
Si desea conservar su dominio
debe recurrir al hechizo y al oro:
invoca demonios y compra las almas,
nada funcionó en vida.
Su muerte en inminente.
En la noche, durante el invierno,
alguien recoge su cuerpo y lo lleva al Olimpo.
la gente dice que se ha vuelto Diosa
y levantan templos en su honor.
el rostro pintado se opaca,
lo oculta.
El valle brillante es agrietado
por el viento otoñal.
Teje y borda, necesita cubrir
la piedra de su santuario:
la nieve aparece antes de tiempo.
La reliquia guardada con celo
comienza perder su brillo,
y poco a poco la guerra de años se pierde
por falta de caballeros
que luchen a su favor.
Si desea conservar su dominio
debe recurrir al hechizo y al oro:
invoca demonios y compra las almas,
nada funcionó en vida.
Su muerte en inminente.
En la noche, durante el invierno,
alguien recoge su cuerpo y lo lleva al Olimpo.
la gente dice que se ha vuelto Diosa
y levantan templos en su honor.
11 de noviembre de 2006
Mientras cavilo el cuerpo muere (La Mente, Parte 4)
XXXI
(14-09-06)
(14-09-06)
Gira la estrella en torno a mi mente, es el fuego maldito que no desea ser olvidado. Gira apoyado en demonios que vienen y van: intentan posesionarme… Y las voces, esas voces que no puedo soportar. Por eso no debiste ignorarme, ahora sufre las consecuencias. No ha sido mi culpa, primero las sombras, luego las voces, ahora son “Ellos”. ¿Es que no puedo tenerla, se me ha prohibido el amor?
Ha estado aquí… la has amado en tu casa… y no ha estado. Es una presencia que me calma y me da fuerza.
XXXII
(Septiembre 2006)
Ignorar, ignorar.
El valle se ha inundado con la lluvia del Dios porque mil demonios me atacan. La piensas, la quieres, comienzas a sentir deseo por necesitarla cuando en la noche imagino su sonrisa. “Hay una Rana en la Luna que Brilla en el Norte y en el Frío… croac, croac, croac”. Y tú pensaste que sería como cazar mariposas.
Tengo miedo, estoy débil, ¿qué debo hacer para ganarla? Yo creo que… ¡Cállate! He dejado de oírte hace mucho.
Dónde… cómo… cuándo… Ella
XXXIII
(06-10-06)
Poco a poco el alma se nivela entre los montes junto al lago, ha faltado tiempo para distinguir al enemigo. No comienza el crepúsculo cuando ya mi corazón está herido, no por culpa de Eros, sino por la manía que tengo de buscar a la Luna cuando es mediodía.
Afrodita abre sus brazos y me invita a gozar en su lecho, me muestra uno, dos, tres lugares dónde dormir. El primero está en lo alto, rostro odiado por excrecencias disfrazadas. El segundo, junto a mí, vacío, listo para ser ocupado. El tercero es inferior, sencillo, risueño, coqueto, para más de uno, sólo hay que dar un pequeño brinco…
Pero yo no deseo ningún abrazo, ninguna caricia si no es de aquella noble Valkiria que viaja en la luna.
Y en poco se resolverá todo, para bien, o para mal. –V-V’-V.
Sopla, sopla, desprecio a mis intentos; sonrisas a mis palabras; sarcasmos a mi nobleza; y voy cayendo…
* * * * *
Anexo: A veces los humanos somos los primeros en dejar de serlo, gracias a Ella aún no he caído… Una mirada coqueta siempre competirá contra una sonrisa incierta.
XXXIV
(13-10-06)
Y van surgiendo criaturas formidables cuando camino solo, pero en la noche regresan los demonios.
XXXV
(20-10-06)
Y que las ranas vuelen en la noche alrededor de mi alcoba y mi cama para que con toda la tranquilidad y realidad del mundo pueda decir que estoy soñando y soy feliz. No te das cuenta del error. ¡Abre los ojos y mira el SOL, la noche no ha llegado aún! ¡Un sueño, todo es un sueño!
XXXVI
(26-10-06)
Estoy enamorado de la Luna que se oculta bajo el pelo castaño; enamorado cuando ya sentía perdido el sentimiento.
Estoy enamorado de la muerte que se apodera de mí cada noche; del azul nocturno que me da fuerza cuando la batalla es intensa.
Estoy enamorado de ese astro que me da luz, pero me impide acercarme; de la locura que ha hecho de mí un demente más cuando el mundo es monótono. ¡Viva la locura! No puede perderse la razón si todavía piensas en Ella. Y quién dijo que la he perdido, sólo expreso que estoy loco.
XXXVII
(31-10-06)
Hoy las ranas se negaron a cantar, pero al menos salieron de su charco para decírmelo.
XXXVIII
(06-11-06)
Sentimientos encontrados, mas ártico mecido por el viento íbero.
La razón va desapareciendo cada vez más. Es tan enternecedora una sonrisa, tanto como el fuego de una mirada. Y cuando éstas se juntan… Croac, croac, croac, no puedes escapar, jajaja. Necesito respirar, pero es ella; necesito cerrar los ojos, pero en la oscuridad aparece la Luna.
El tiempo se manifiesta en distintos sueños, y los sueños son la entrada de los demonios.
XXXIX
(09-11-06)
Más allá de la ley universal que rige el movimiento del viento, existe una variable que no obedece a Eolo y permite a las corrientes luchar entre sí. O lo que es lo mismo: el viento del norte me ataca al tiempo que el viento del este intenta capturarme.
La verdad radica en lo que desees respirar, ya la prefiero ante todas las cosas, mucho más que a un par de demonios que me ofrecen el mundo. ¿A quién llamas demonios? ¿Por qué me deja respirar si luego se marcha sin dejar estela que pueda seguir?
XL
(11-11-06)
Son las tres y los demonios me atacan de nuevo, ¿dónde puedo encontrar la luz de la Luna? Tal vez fui abandonado en la oscuridad para siempre, quizá son mis párpados que se han cerrado, ¿cómo saberlo si estoy solo? Es la locura y no la soledad lo que te envuelve. ¡Despierta!
La pienso, luego sé que ya estoy loco. La siento, entonces me doy cuenta de que estoy más grave de lo que creí.
Si duermo los demonios vienen a mí, si estoy despierto... también, pero así al menos puedo verlos bien, saber quiénes son Ellos.
26 de octubre de 2006
NOCHE DE ANFIBIOS
La brisa humedecía el rostro del pequeño incauto. Su mirada se había extraviado hacía media hora entre las nubes que se fueron cerrando hasta dejar caer la fina cortina de cristal, entonces su pensamiento regresó al presente. El sol dormía detrás de los cerros y la luna lloraba en su celda de muros negros unida a sus hijastras que brillaban tenuamente cuando los ojos de ambar parpadearon de nuevo.
Un grito salido de las cavernas de su cuerpo espantó a la brisa haciendo que se alejara. El antes orgulloso guerrero de los mares ahora desafiaba los peligros de la tierra en medio del desierto y se había extraviado. Su desesperado corazón añoraba la calma del océano cuando ofrendaba al Dios Crustáceo y a la Diosa Invertebrada. Pero allí, en ese mar amarillo, ¿a qué dioses implorar el regreso a casa?
Entonces surgió de la nada una criatura para él desconocida. Llevaba en el rostro pálido una mirada inquisitoria que lo desnudaba de pies a cabeza para averiguar quién era el sujeto que penetraba su territorio. Se trataba de una cazadora de la Diosa Reptil y del Dios Artrópodo. Tenía una fuerte armadura de algodón que la protegía, lanza, escudo, arco y flechas envenenadas, así como un vestido que volaba con el viento, lo que contrastaba con el parco atuendo del hombre consistente de un traje ajustado, un escudo y un cuchillo sin filo.
Al principio las armas fueon empuñadas, pero pronto descubrieron ciertas similitudes entre ellos y cambiaron los golpes por palabras. Ambos contaron acerca de sus mundos y se dieron cuenta de la poca diferencia que existía a pesar de parecer tan contrarios. El primero había abandonado a los suyos por la falta de fe que la gente tenía en los Dioses Marinos; la segunda había hecho lo mismo por exceso de la misma. Una vez terminado el largo repertorio de acontecimientos decidieron unir sus religiones -que ya eran una- y se retiraron a vivir a la costa rodeada por las dunas, allí encontrarían la armonía entre uno y otro mundo.
Tomaron la vereda de las langostas hasta terminar en la bahía de los paquidermos, a los que tuvieron que cazar. Por fin se establecieron y esperaron el celaje en el ocaso. Era de noche cuando cada uno ofrendó al Dios Anfibio lo más preciado que poseía. Y la brisa que volvía fue testigo de una unión consagrada al amor. ¿Por qué amar a la Tierra y al Agua por separado cuando en su unión está la verdadera vida?
11 de octubre de 2006
INCOHERENTE DESCRIPCIÓN
Dejar volar al ave,
símbolo de libertad,
no significa dejar el esclavismo atrás.
Es sólo un escape
a la verdad no inmediata,
la terrible realidad.
Los sueños son fantasmas
en los días soleados
cuando recae el ánimo
y la canción desaparece
bajo los efectos del alcóhol.
El orgullo es el velo ténue
bajo el cual cubrimos nuestro
órgano enfermo,
nuestra mente débil
y la razón desorbitada.
Dejar el "baúl de los recuerdos"
a un lado de la mesa
por si hay necesidad de abrirlo
esperando encontrar las respuestas
es permanecer solo
sin mirar jamás a las aves libres
que pasan por la ventana.
La noche, mágica vendeta de la luna,
es la casa de las hadas de algodón,
ninfas que lloran cada vez menos
porque las criaturas olvidan alimentarlas.
Dejar el cigarro encendido
sin haberlo probado siquiera un poco,
no es superar el miedo,
tener la fuerza necesaria
para combatir,
sino se trata tan sólo de un sueño,
de la cara invertidad de la luna
que oculta el verdadero sentir.
Todo lo anterior, al dejarlo de fuera
-ignorar su significado-
para sentirme yo
no es comprender mi esencia,
es pretender adivinar mis ideas difusas
cuando, con un simple sonrisa,
te colocas a mi lado sin hablar.
símbolo de libertad,
no significa dejar el esclavismo atrás.
Es sólo un escape
a la verdad no inmediata,
la terrible realidad.
Los sueños son fantasmas
en los días soleados
cuando recae el ánimo
y la canción desaparece
bajo los efectos del alcóhol.
El orgullo es el velo ténue
bajo el cual cubrimos nuestro
órgano enfermo,
nuestra mente débil
y la razón desorbitada.
Dejar el "baúl de los recuerdos"
a un lado de la mesa
por si hay necesidad de abrirlo
esperando encontrar las respuestas
es permanecer solo
sin mirar jamás a las aves libres
que pasan por la ventana.
La noche, mágica vendeta de la luna,
es la casa de las hadas de algodón,
ninfas que lloran cada vez menos
porque las criaturas olvidan alimentarlas.
Dejar el cigarro encendido
sin haberlo probado siquiera un poco,
no es superar el miedo,
tener la fuerza necesaria
para combatir,
sino se trata tan sólo de un sueño,
de la cara invertidad de la luna
que oculta el verdadero sentir.
Todo lo anterior, al dejarlo de fuera
-ignorar su significado-
para sentirme yo
no es comprender mi esencia,
es pretender adivinar mis ideas difusas
cuando, con un simple sonrisa,
te colocas a mi lado sin hablar.
10 de octubre de 2006
CUENTOS DESEPERADOS
CUENTO XIII
Me dejó, me dejó cual novia de pueblo, más vestido que alborotado, pero a la ingrata no le importó. "Hoy es la fiesta de mi cumpleaños..." y ni rastro de su Female Fatale Body... No es mujer de uno, es decir, sociabiliza la chamaca, si hasta parece política, y eso me coloca en último lugar: "los últimos serán los primeros", quién dijo eso, de seguro un güey al que no le tocó pastel.
Pero en fin, a lo que iba: me dejó plantado el día de mi cumpleaños en mi propia casa, eso no lo perdono, porque ayer hasta me dijo el regalo que pensaba darme y resulta que nada de nada. He pensado, tal vez debería dejar de mirar por la ventana y ponerme a bailar, al fin que hasta hacen cola por ser mi pareja, más por ser el festejado y con buen depa que por gusto de bailar conmigo… ¿quién les va a dar rait luego? ja.
Pasa un auto, luego dos; llegan tres… cuatro personas: chicas de minifalda, ¡excelente! Carajo, ¿por qué no viene?, si viera cuánto la extraño -la necesito-. Es como decir que me falta el aire si no está ella. Carajo, ¿dónde está, dónde...?
- ¡Güey, ya cálmate!, te dije que no tomaras mucho.
- Si apenas llevo un par (do… tres… como…). Además ella no ha venido, no me tranquilizo hasta que no venga.
- ¿De quién hablas?
- Pues de mi mamá, quién más iba a ser. Me dijo: "Mañana te llevo tu regalo al departamento, qué bueno que ya vives solo, y mejor todavía que coincidió con tu cumpleaños, va a ser una gran fiesta. Bueno, hijo, mañana te veo allá, espero no incomodarte con tus amigos". Pero la desgraciada no ha venido.
Me dejó, me dejó cual novia de pueblo, más vestido que alborotado, pero a la ingrata no le importó. "Hoy es la fiesta de mi cumpleaños..." y ni rastro de su Female Fatale Body... No es mujer de uno, es decir, sociabiliza la chamaca, si hasta parece política, y eso me coloca en último lugar: "los últimos serán los primeros", quién dijo eso, de seguro un güey al que no le tocó pastel.
Pero en fin, a lo que iba: me dejó plantado el día de mi cumpleaños en mi propia casa, eso no lo perdono, porque ayer hasta me dijo el regalo que pensaba darme y resulta que nada de nada. He pensado, tal vez debería dejar de mirar por la ventana y ponerme a bailar, al fin que hasta hacen cola por ser mi pareja, más por ser el festejado y con buen depa que por gusto de bailar conmigo… ¿quién les va a dar rait luego? ja.
Pasa un auto, luego dos; llegan tres… cuatro personas: chicas de minifalda, ¡excelente! Carajo, ¿por qué no viene?, si viera cuánto la extraño -la necesito-. Es como decir que me falta el aire si no está ella. Carajo, ¿dónde está, dónde...?
- ¡Güey, ya cálmate!, te dije que no tomaras mucho.
- Si apenas llevo un par (do… tres… como…). Además ella no ha venido, no me tranquilizo hasta que no venga.
- ¿De quién hablas?
- Pues de mi mamá, quién más iba a ser. Me dijo: "Mañana te llevo tu regalo al departamento, qué bueno que ya vives solo, y mejor todavía que coincidió con tu cumpleaños, va a ser una gran fiesta. Bueno, hijo, mañana te veo allá, espero no incomodarte con tus amigos". Pero la desgraciada no ha venido.
7 de octubre de 2006
CUENTOS DESESPERADOS
CUENTO XII
Comparto el temor por la lluvia, hoy, no podría ser otro día, ese temor que todos llegan a sentir alguna vez. Si me preguntan el motivo sólo puedo decir que ha sido producto de una serie de situaciones tan difíciles de explicar y que pueden agruparse en una palabra: Ella.
Comparto el temor por la lluvia, hoy, no podría ser otro día, ese temor que todos llegan a sentir alguna vez. Si me preguntan el motivo sólo puedo decir que ha sido producto de una serie de situaciones tan difíciles de explicar y que pueden agruparse en una palabra: Ella.
Si todos los días lloviera como hoy ya estaría sepultado bajo toneladas de ideas enlodazadas, y ni qué decir de las bofetadas que rompen mis venas con sus palabras dejando que la sangre escurra desde el cerebro hasta el corazón. Pero no todo es sufrimiento y dolor, también hay sarcasmos e ironías -las de la vida, cuáles más-.
El viento roza mi mejilla con esa suavidad tan característica de él en la noche, me invita a danzar bajo el techo de algodón gris, pero yo prefiero continuar sentado, en el mismo lugar de siempre, cavilando acerca de nosotros, lo haría eternamente…
- ¿Joven, joven? ¡Ya despierte!
- ¿Dónde estamos?
- En la base. Es la tercera vez en la semana que se queda dormido en el micro, tiene suerte de que no le hayan robado nada hasta ahora, pero tenga más cuidado la próxima vez que viaje de noche.
Al fin en casa, nada más recordar lo ocurrido…
- Hoy es el día: le llego porque le llego.
- Eso si no sale con alguna jalada y se va, ya ves que el otro día canceló de última hora. ¿Tienes los boletos?
- Sí, sobra uno.
- Perfecto, hasta me dan ganas de invitar a la Risitos o a la Chiquis, ya vez que están..., pero lástima, mi situación no está como para andar coqueteando.
- ¿Coqueteando? Si ni siquiera les hablas.
- Pues por eso, las invitaría para comenzar la platica. ¿Nos vamos?
La trova en mis oídos y su sonrisa en mis ojos; el aroma extraviado en el océano de olores confunde a mi olfato. Después de todo, los dos nos quedamos sin parejas, al menos no con las que queríamos. Por mi parte terminé saliendo con la última persona que hubiera imaginado, claro que no me quejo, al contrario, algo en mí así lo deseaba. Empero, la Rueda gira y el mundo nos coloca en lugares opuesto, a veces justo donde está lloviendo…
- Hijo, despierta. Vete a dormir a tu cuarto, pero acomoda el sillón antes de irte.
- Estoy bien, sólo descansaba un poco. Además tengo tarea, ahorita verás que con música se me pasa el sueño.
- Mejor acuéstate, ya son las doce, y mañana temprano te apuras.
Comparar las dulces palabras de mi acompañante con las irónicas frases de aquella que me plantó; verme rogando para que fuera cuando debí hacerlo antes con Ella. Justicia divina, eso ha sucedido, por burlarme del compañero me sucedió lo mismo, aunque con un poco más de suerte… Su mirada enternecedora que derrite mi pensamiento; la máquina infernal que no me deja acercarme más de lo que ya estamos.
La gente, la música, el calor, mi cuerpo da vueltas hasta perder el sentido…
¿Qué es eso? Sólo el despertador, maldito, estaba soñando… Son las seis y hoy es el día indicado para ambos, él le llega y yo… algo por el estilo. Vuelan los anfibios por la luna cuando canto. Estoy listo, llegó la hora… Maldición, está lloviendo, eso no es buena señal.
El viento roza mi mejilla con esa suavidad tan característica de él en la noche, me invita a danzar bajo el techo de algodón gris, pero yo prefiero continuar sentado, en el mismo lugar de siempre, cavilando acerca de nosotros, lo haría eternamente…
- ¿Joven, joven? ¡Ya despierte!
- ¿Dónde estamos?
- En la base. Es la tercera vez en la semana que se queda dormido en el micro, tiene suerte de que no le hayan robado nada hasta ahora, pero tenga más cuidado la próxima vez que viaje de noche.
Al fin en casa, nada más recordar lo ocurrido…
- Hoy es el día: le llego porque le llego.
- Eso si no sale con alguna jalada y se va, ya ves que el otro día canceló de última hora. ¿Tienes los boletos?
- Sí, sobra uno.
- Perfecto, hasta me dan ganas de invitar a la Risitos o a la Chiquis, ya vez que están..., pero lástima, mi situación no está como para andar coqueteando.
- ¿Coqueteando? Si ni siquiera les hablas.
- Pues por eso, las invitaría para comenzar la platica. ¿Nos vamos?
La trova en mis oídos y su sonrisa en mis ojos; el aroma extraviado en el océano de olores confunde a mi olfato. Después de todo, los dos nos quedamos sin parejas, al menos no con las que queríamos. Por mi parte terminé saliendo con la última persona que hubiera imaginado, claro que no me quejo, al contrario, algo en mí así lo deseaba. Empero, la Rueda gira y el mundo nos coloca en lugares opuesto, a veces justo donde está lloviendo…
- Hijo, despierta. Vete a dormir a tu cuarto, pero acomoda el sillón antes de irte.
- Estoy bien, sólo descansaba un poco. Además tengo tarea, ahorita verás que con música se me pasa el sueño.
- Mejor acuéstate, ya son las doce, y mañana temprano te apuras.
Comparar las dulces palabras de mi acompañante con las irónicas frases de aquella que me plantó; verme rogando para que fuera cuando debí hacerlo antes con Ella. Justicia divina, eso ha sucedido, por burlarme del compañero me sucedió lo mismo, aunque con un poco más de suerte… Su mirada enternecedora que derrite mi pensamiento; la máquina infernal que no me deja acercarme más de lo que ya estamos.
La gente, la música, el calor, mi cuerpo da vueltas hasta perder el sentido…
¿Qué es eso? Sólo el despertador, maldito, estaba soñando… Son las seis y hoy es el día indicado para ambos, él le llega y yo… algo por el estilo. Vuelan los anfibios por la luna cuando canto. Estoy listo, llegó la hora… Maldición, está lloviendo, eso no es buena señal.
3 de octubre de 2006
AL BORDE DE LA LOCURA
El camino está listo, pero ahora quiero volver... mañana tal vez pueda besarle, o quizá no. Después de todo no hay luz al final del túnel.Danzan las estrellas en mi cabeza y sólo es una; cantan las musas y no tienen voz; llorán las ondinas pero no hay mar; y tú, que recreas mis noches con tu imagen, te alejas de nuevo cuando es tan poco lo que nos separa.
Pedí a los demonios liberarme tan sólo un segundo para ver tu brillo bajo la luz de la Luna y confirmar mi enamoramiento: merezco un rayo, con un rayo me conformo, pero hasta eso me has negado... Vengan los astros a pactar conmigo, que me encierren si estoy ya loco. Deberían golpearme con sus latigos de fuego y encerrarme en jaulas rojas y amarillas, pero prefieren torturarme con la soledad.
Estoy de pie, mirando el cielo, listo para proseguir mi camino y sacarte de mi mente... no quiero hacerlo, debería ahogarme en el océano. No deseo avanzar, no puedo retroceder: me has hecho prisionero. Veo la semioscuridad y me da miedo... ¿En qué momento tomé el camino equivocado?
1 de octubre de 2006
DURANTE EL VERANO
Perdió los estribos en el campo,
sus ojos lloraron cristales rojos.
El padre tomó el acero
y cavó la tumba del hijo
porque aún no era adulto.
Regresó a casa y lloró, solo,
donde ningún espada viera su dolor.
Abrazó a la esposa y oró a Odín
para que no fuera al Níflheim su retoño.
Recordó obtener la bestia
y sus cosas en Bretaña Mayor,
juró venganza.
Aró la tierra fértil,
tomó las semillas de la casa
y las depositó en el hogar de gusanos.
Luego fue a cazar al bosque
y a las montañas del este.
Habló con sus parientes y amigos,
entonces el más cercano juró
vengar también al niño-casi-hombre:
se hicieron hermanos de sangre.
Transcurrió corto el verano de siembra,
así que reunieron a los soldados.
En veintes corceles viajaron
por la planicie de gaviotas,
pero perdieron en la reunión de lanzas.
Retornaron a casa sin botín.
Recogieron la cosecha y esperaron.
Cuando el hielo se fue
volvieron a sembrar y amar a sus mujeres,
volvieron al mar donde mora la serpiente,
volvieron a saquear las costas en venganza.
Esta vez volvieron victoriosos al hogar.
sus ojos lloraron cristales rojos.
El padre tomó el acero
y cavó la tumba del hijo
porque aún no era adulto.
Regresó a casa y lloró, solo,
donde ningún espada viera su dolor.
Abrazó a la esposa y oró a Odín
para que no fuera al Níflheim su retoño.
Recordó obtener la bestia
y sus cosas en Bretaña Mayor,
juró venganza.
Aró la tierra fértil,
tomó las semillas de la casa
y las depositó en el hogar de gusanos.
Luego fue a cazar al bosque
y a las montañas del este.
Habló con sus parientes y amigos,
entonces el más cercano juró
vengar también al niño-casi-hombre:
se hicieron hermanos de sangre.
Transcurrió corto el verano de siembra,
así que reunieron a los soldados.
En veintes corceles viajaron
por la planicie de gaviotas,
pero perdieron en la reunión de lanzas.
Retornaron a casa sin botín.
Recogieron la cosecha y esperaron.
Cuando el hielo se fue
volvieron a sembrar y amar a sus mujeres,
volvieron al mar donde mora la serpiente,
volvieron a saquear las costas en venganza.
Esta vez volvieron victoriosos al hogar.
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