11 de mayo de 2007

Mientras cavilo el cuerpo muere (El Cuerpo, parte 1)

I
(1986)

- Cuchi cuchi cuhi
Tu risa estaba cargada de ternura; tu mirada, llena de alegría y esperanza.
- Su hijo está precioso
- Qué bonito, a ver chiquito, a ver.
- Míralo, qué güerito está. Está bien bonito.
El amo de las fiestas, el señor de halagos. Pero también de las envidias, la discordia.
- De seguro es de otro. A lo mejor engaña a su marido.

Te molestaron esos comentarios. La verdad estaba en tu sangre, no en sus palabras. Y miraste con recelo a aquellos que te despreciaron desde el principio. Un día serías grande -ambos lo seríamos- y demostrarías quién eres.

Pero la perfección no era parte de ti: tus ojos se tornaron blancos, la sonrisa desapareció para convertirse en una mueca de agonía, al grácil movimiento de las manos se desvaneció y tu cuerpo quedó colgando en los brazos de tu madre. No había respiración. No era blanca tu piel, sino morada.


- ¡Se muere, mi hijo se muere!

Pero no moriste. Tu deseo por la vida era enorme, terriblemente enorme. Recuperaste el color, la fuerza, la voz –un llanto que tus padres no olvidarían- y viviste, para bien o para mal, la vida te dio una segunda oportunidad. Y nací yo.

27 de abril de 2007

HAMBRE

-Debes volar y cumplir tu deber -dijo un hombre barbado al que no reconocí.
-¿Y cuál es mi deber? -pregunté inquisitivo.
-Comer, sólo comer.
Y desde entonces desayuno el higado de Prometeo.

OSTEOPOROSIS

La casa agrietada
con gritos se queja del muro
ante el edificio de al lado.
Su habla se pierde en el eco
de abismos infranqueables.

Nobles caciques,
demonios internos,
propagan el mal en la arteria:
el muro tiembla,
el muro llora,
el muro no quiere ser Muro.

El cielo se apiada
y le obsequia regalos:
el rayó cayó
y la tierra deshizo el cimiento.
Sin-fonía de Dolor.

El muro de hueso se vuelve sombra
se colocan pilares (esfuerzo vano)
la sombra se va…
El Silencio

Silencio

Silencio

La Casa… Silencio... Escombros... Polvo

Mientra cavilo el cuerpo muera (La Mente, Parte 6)

LI
(30-01-07)
Llegó el momento de terminar los ciclos y el mío ya casi acaba, sólo necesito dedicarme a plasmar la luna en mis letras y la tendré para siempre, ahí, en el papel, en la mente, en el corazón.


LII
(14-2-07)


La vida se llena de dolor, la mente de posibilidades, la noche de acertijos y el corazón de dudas.


LIII
(07-03-07)


La extrañeza se pone de manifiesto cuando no se puede hacer huracán lo que por ley sólo es marea. Así el viento y la luna contribuyen a su flujo y no al cambio.

No lamentes demasiado, siempre en la guerra se pierde.

Al menos la razón aún sigue en mí. Pero la traición continúa a mi alrededor.


LIV
(19-03-07)


Dolor se llama; Dolor aquello que gobierna. Arriba el cuerpo, abajo, por dentro, el DOLOR: desde la más pequeña célula hasta la piel recubierta de escamas.


LV
(24-03-07)


El temblor mueve incluso los cielos. Y cuando todo se revuelve, hasta la luna llega a opacarse por tanta tierra obstruyendo el aire. Pensabas que el Viento gobernaba… y olvidaste que naciste de la Tierra y el Mar. Soy Agua, un Cazador, y he vencido, pero aún tengo muchas trampas que vencer.

Si el campo está vacío, yo lo sembraré; si el cielo está oscuro, yo seré la luz; si el mar está calmado, yo produciré una tormenta. Yo Soy, y eso me basta para ser.


LVI
(28-03-07)


Pero siempre hay caos, y hoy se presenta otra vez. Si tenía la fuerza la he perdido en algún momento sin darme cuenta. Yo no he hecho nada, no soy culpable de tus fracasos. No es fracaso, es Caos, desestabilizad en mi mente… tal vez los demonios que pugnan por salir de su prisión, tal vez mi corazón agitado que golpea a la mente, tal vez soy yo autocastigándome.


LVII
(30-03-07)


Aquí respiro, aunque es mejor dejar de hacerlo, y renuevo unos votos ya olvidados, en medio de la multitud. Entonces sé que no es la mente la que muere, sino la sangre en mí. Dolor que va matando poco a poco, evitando las sospechas para abrirse camino. Pero lo he descubierto… y ya es tarde.

Nunca es tarde, nunca vaciló la mente. Fue simple cuestión de perspectiva. Ahora ya logras comprenderme.

Entonces por qué sigo cavilando, por qué no me hago cargo del cuerpo que se cae, se marchita. Fue un error mirar el cielo y enamorarme de la Luna, debí mirar el suelo y creer en las criaturas que allí se mueven. Ellas me miraron, mas yo estaba ciego…

¿Te he mentido alguna vez? ¡No!, porque siempre supe lo que sucedía, y te lo dije. Pero tú no quisiste escuchar y ahora no te crees capaz de remediarlo. La Noche me ha envuelto. Hay un camino, sólo uno, yo puedo guiarte. ¿Alguna trampa? Ninguna, tan sólo necesitas esfuerzo, progresivo esfuerzo mental que absorberá por completo tu ser. ¿Y el cazador? No nos necesita, sabe cuidarse. Condúceme, pero antes permíteme realizar el último acto en el aire.


LVIII
(09-04-07)

¿Se requiere tanto tiempo para ese acto?

Paciencia, amigo, paciencia. Aguarda y lo verás.


LIX
(20-04-07)


¡Traición! ¡Traición justo cuando más necesitaba ayuda!


LX
(25-04-07)


Hecho está el trabajo, ahora todo depende de qué corriente tenga más fuerza. ¿Puedo saber en qué consiste? No, lo verás más tarde. Ahora sí, a mirar el cuerpo como debió ser. A volver desde el principio.

¿Volver desde el inicio? Eso ¿en qué nos ayudará? Déjame guiarte y todo quedará resuelto.

¡No! debo conocer el origen del mal si quiero vencerlo. Al comienzo, cuando aquello que me mata por dentro se originó…

¡Atrás; atrás en el tiempo; atrás en el espacio y el tiempo; atrás, retrocede, en el espacio y el tiempo que nos rodea; atrás con todo: las voces, los demonios, el cazador, el cuerpo, la mente, tú, yo…!

10 de abril de 2007

¿PUEDE HABLAR EL ESPEJO?

¿Puede hablar el espejo?

¡El espejo puede hablar!

El espejo te mirará cada mañana,
inquisitivo,
te mirará con el ojo profundo, inteligente,
- ¡el tuyo!
te mirará con el ojo azul oscuro, cálido:
¿Eres puro?
¿Eres fiel?

Digte, 1893


He estado ausente de este blog por cuestiones escolares, y tal vez lo esté un poco más, pero para evitar el aburrimiento he colocado aquí un poema del noruego Sigbjorn Obstfelder con la esperanza de que agradará a quien lo lea. Espero pronto poder colocar algo propio.

9 de marzo de 2007

DIAMANTES


Antes de la vida se encontraba el vacío, la Nada. Un vacío intemporal y absoluto. No había nada nunca, ni mañana ni noche, ni vida ni muerte. La memoria no existía al igual que el tiempo. Todo, o al menos el vacío, estaban allí desde siempre –por un largo período o tan sólo un instante-, ¿quién podría saberlo si era el vacío la Nada, total y majestuosa, una nada que no puede medirse ni contarse? Un espacio… ¡No! Era nada. Ni color ni forma, ¡Nada!

Neo despertó entonces al mismo instante que Bao: la Vida comenzó en aquel momento. Sólo dos seres habitaron y poblaron el universo que nacía (se llamó Universo al espacio que ocuparon, al principio poco, después mucho, por último terminó expandiéndose sin fin). Lo que alguna vez fue el Vacío ahora se dividía en dos partes: Neo en un lado y Bao en el otro. Asó dio inicio el Tiempo, la Historia…

Eran hijos de Zeid, el Único, el ser creador de todo. Algo o alguien presente, existente desde siempre, incluso en el vacío, Él era el Vacío. Allá estaba, ahí lo vieron Neo y Bao, escribiendo en un libro -¿o él había tomado forma de libro?- que tenía tan sólo unos caracteres en la primera página. Zeid los vio y sonrió, dejó a un lado el libro, abierto, flotando, y los llamó con su mano zurda. ¿Acaso tenía forma? La adquirió cuando lo vieron, más después de agitar la mano desapareció junto con el libro.

- Haced vuestra voluntad –les dijo a los hermanos, sorprendidos al no saber lo que emitía la voz. Solamente el Negro y el Blanco existían en el universo: ellos. Eran dos colores uniformes que poblaban -o cubrían- la mitad del espacio cada uno de ellos. Neo tuvo miedo, pero Bao quiso jugar. Forcejearon, circularon, bailaron, se mezclaron. Neo quedó cubierto por fragmentos de Bao y viceversa: un negro con manchas blancas o un blanco con manchas negras, nadie, ni ellos, supo quién dominaba. Los juegos continuaron así por mucho tiempo, cada cambio de posición les indicaba una nueva era; tardaron tanto que ningún reloj hubiera podidos cronometrarlos, su tiempo era eterno.

Terminaron separados en una enorme cantidad de trozos cada uno. Pequeños Baos y Neos revoloteaban por allí. Pero los juegos entre ellos los aburrió pronto y buscaron nuevas formas, contenidos y estados. Bao formó esferas solidificadas y jugó con ellas: reo materia nueva, sólida. Neo en cambio continuó como siempre pero más partículas de él se desprendieron y el universo cambió: el espacio tenía figuras sólidas y gaseosas paseando por todos lados. Algunas eran enormes, otras, diminutas, parecían estar vivos y muertos al mismo tiempo. El espacio tomaba mayor forma. Entre más rápido creaban objetos, mayor era su aplicación. En poco tiempo hubo que esquivarlos; Blancos y Negros jugueteando en el universo hacían que Neo y Bao dirigieran sus pensamientos a una nueva forma de diversión: confrontarlos. ¿Podrían destruir aquellas masas? ¿Existía algo más además de crear? ¿La energía (porque energía era todo lo que hacían) se expandiría para formar nueva materia? ¿Qué eran energía y materia?

Al llegar a esa pregunta tanto Neo como Bao permanecieron en silencio. Ninguno se había preguntado tanto antes: conocía las palabras, hablaban y colocaban nombres a sus creaciones, empero, ¿qué eran ellos? Jamás lo habían pensado. Enorme cantidad de eones habían transcurrido, fueron edades tan extensas que nadie podría imaginarlas, y sin embargo tan cortas para ellos que las consideraron como partes insignificantes de su vida. Pero el hecho de pasar ese tiempo en la ignorancia de no saber quiénes eran o qué eran les comenzó a pesar en aquel momento. Sin pensarlo dos veces fueron en busca de su padre, el Único, allá al vacío donde creyeron podrían encontrarlo, pero no estaba y sus preguntas no fueron respondidas.

Sus juegos cesaron, sus invenciones fueron olvidadas, algunas destruidas. Cada uno permaneció inmóvil, sin concentrarse en nada más que su origen. Su pensamiento pronto entristeció y dejaron de hacer cualquier cosa. Ya el universo ensombrecido parecía sin vida, casi como el mismo vacío. Los objetos allí se borraron. Toda una edad transcurrió en ese estado. De pronto, una voz interrumpió la monotonía del espacio y resonó a través de todo lo existente:
- ¿Por qué ya no jugáis? ¿Qué ha pasado para que dejéis de divertirse? –Neo y Bao miraron a todos lados. Las palabras volvieron a repetirse una y otra vez hasta que Bao habló.
- No sabemos quiénes somos, ni de qué estamos hechos; no sabemos nuestro origen, por lo tanto nada podría interesarnos más que eso, ¿sabes tú algo?
- Vosotros conocéis las palabras, vos crearon los nombres. Hagan lo mismo con su persona: dense un nombre y tendrán un origen.
- ¡Nómbranos tú! –aventuró Neo-. Nosotros podríamos equivocarnos.
- Los he creado para que vosotros decidáis solos, mas, si no pueden darse un nombre lo haré Yo, pero será lo único que haga. Os llamaréis Bao y Neo, Formador y Creador.
- ¿De qué estamos hechos? –preguntó Bao.
Zeid se acercó y les habló. Nadie sabe las palabras que intercambiaron a continuación, pues aunque la conversación duró mucho tiempo, nadie existía aparte de ellos. Al final el Universo volvió a cobrar vida y los juegos del Negro y el Blanco empezaron una vez más.

En esta ocasión crearon más cosas y se expandieron más. Una idea cruzó la mente de Bao y trabajó en silencio y secretamente. Los eones avanzaron; ya el universo era hermoso. Como ellos jamás dormían todo se mantenía igual, sin embargo, Neo, mientras jugaba, se percató de que algo más se movía aparte de ellos en el espacio.
- ¡Bao, Bao! –llamó Neo sorprendido-. Mira allí, te das cuenta. Nuestro padre ha creado a nuestros hermanos. Podemos enseñarles y jugaremos todos. –Pero Blanco callaba.
- No hablas, qué pasa, qué dices. ¿No crees que es maravilloso?
- No son hijos de Padre –habló Bao pensativo. Su voz se llenaba de regocijo, pero hablaba calmadamente-. No los creó él porque no quería hacerlo… ¡He sido yo! Son obra mía, la más grande. Son Vida. Ahora podré crear otros y nos acompañarán en los juegos y la risa, en la danza y la música. Serán como nosotros.

Neo guardó silencio, había sido traicionado. Pensaba en las palabras de su hermano. ¿Por qué nada sabía de ellos? ¿Por qué no fue él su creador? Entonces se enojó, no pudo soportar aquello y huyó, se fue a una orilla del universo contrayéndose e impidió que Bao lo siguiera. Ahora todo era blanco.

El universo, ya tornado en blanco, presenció la aparición de otros seres: Colores, así los llamó Bao, y les puso nombre a cada uno: Azul, Verde, Amarillo, Naranja, Rojo, Violeta y Morado. Les enseñó lo que sabía y pronto todos jugaron. Nuevas formas aparecieron, nuevos nombres se designaron. Los Colores empezaron a mezclarse entre ellos y nuevo seres aparecieron, sin embargo, Bao les prohibió acercarse al vacío y nada les dijo de Neo. Mucho tiempo pasó, pero Bao ya no estaba solo.

Los objetos tomaron un aire distinto, los colores parecían darles más vida. Las Estrellas fueron las más bellas de sus creaciones. Mas el Universo estuvo sin Neo hasta que algunos de ellos lo vieron al desobedecer la orden de Bao. Los demás se acercaron para mirarlo, pero sólo Azul se atrevió a hablarle. Lo llamó Segundo Padre después de conocerlo y quiso ser su amigo. Neo lo ignoró, pero al final la insistencia de Azul fue más poderosa.

Aquella acción hizo que el coraje de Neo disminuyera y éste accedió a regresar al centro del universo. Los Colores se sorprendieron al verlo, algunos tuvieron miedo y buscaron a Bao para refugiarse, otros se maravillaron y se acercaron al Creador. Negro les enseñó las partículas, los gases y la velocidad, pero en su mente había algo diferente, lo guardaba: él también había creado vida. Reunió a todo una vez hubo tomado la forma de una esfera y habló:
- Bao os ha dado la vida, por eso son sus hijos. Ahora es tiempo de presentar a los míos, recíbanlos como a sus iguales y enséñenles lo que saben.
La esfera se abrió y de ella emanaron seres distintos, no eran sólido, ni gaseosos, ni líquidos, ni ninguna de las cosas que conocían; no tenían color alguno que los diferenciara. Se movían como espantados y perdidos buscando algo sin saber qué.
- Me alegra tu decisión –dijo Bao-. Ahora volveremos a convivir como antes. Pero, dime, ¿qué son ellos? ¿Cómo se llaman?
- Ellos son como nosotros, están hechos de lo mismo, piensan igual y toman nuestra forma: son energía pura, Esencia.
- ¿Energía pura? –preguntaron los Colores-. ¿Nosotros también somos energía? ¿Por qué ellos son distintos?
- Porque la diferencia que existe entre Blanco y Yo se ha manifestado en nuestras obras. Vosotros tenéis su energía y ellos la mía.
- ¿Cómo los llamáis?- insistió Bao.
- He pensado mucho en su nombre. He querido darles uno que demuestre su poder y grandeza… Nada era suficiente.
- ¿Cuál es ese nombre poderoso?
- A ellos se les conocerá y llamará desde ahora… ¡Diamantes!

20 de febrero de 2007

I

Al renacer me maldijeron,
y la condena fue mil veces peor que el pecado.

II

Destruí una religión y profesé otra,
lo hice todo,
pero nada consiguió mi redención.

Luego injurié a mis captores
mientras renegaba de la nueva fe
que me impusieron.

Mi calma la encontré en el cielo,
de noche,
cuando apartaba la niebla de mis ojos.

III

Entonces vi el decaimiento de mi estirpe
y odié el vago rumbo
que me hicieron seguir.
O tal vez fue el delirio
el que me incitó a caminar por los infiernos
para ver la clase de seres que hemos llegado a ser.

IV

En el afán de corregir mis males
escuché el dogma del verbo amar
y pensé en un modo de salvarme.

Me enamoré de un emblema lunar
y del vuelo nocturno,
primero del vuelo,
después del emblema.
Mas el día se ha empeñado en cegarme
alejando cada cosa de mí.

¡Maldito el día que fui condenado!
¡Maldita la hora de mi pesar!

V

En la búsqueda de libertad encontré desgracia
y una larga lista de pretextos mal pensados.
De nada me ha servido el sacrificio
si soy cual purgatorio en la espera de una solución.

VI

La materia gris grita,
pero ni los montes ni la luna escuchan.
Y la materia roja se desprende
porque no desea la desgracia que me envuelve.


VII

Al ver el destino de mi raza me pregunté:
¿Será que estamos todos condenados al no-amor?
¿O es sólo el orgullo,
cruel amigo de los hombres,
el que prohíbe una elección sana?
¿Hasta dónde llega el verbo y dónde el dolor da inicio?

VIII

No encontré respuestas.
Y al recordar mi vida, mi maldición,
un diluvio eterno se apoderó de mi rostro.

6 de febrero de 2007

ALBA SIN COLOR

El ocaso es renacimiento:
cuando la luz del orbe aparece
la sombra se apodera y somos nosotros,
luego la sombra es expulsada y somos otros.

La luna refleja la pupila café,
luna gemela rellena de néctar
que se va vaciando a cada toque…
casi ya no queda nada,
Nada

El café es perfume de mis labios con el beso…
El músico toca el violín
con notas rojas escurriendo por su cuerpo.
Se enciende la luz
y está el brazo señalando la nube,
sombra de la luna.

Mira el brillo en las olas,
la canción fue robada por el pirata amante:
con un ojo observa el mundo,
con el otro, cerrado siempre,
roba el néctar dirigiendo sus manos
con sensible movimiento sobre la arena.

Un gitano se descubre el rostro,
gitano bucanero, hijo de la soledad,
y ya no hay sombra,
ni pirata ni amante,
ni luna ni violín.
Está la noche
y el cuerpo ardiente ahora se desborda,
se esparce y somos uno.

Noche de fantasmas cuerpos que se tocan,
noche oscurecida por murciélagos sin casa.
Pasa la luna una y otra vez,
y su casa en tinieblas está repleta de miel.

Y el viento sopla
y cada uno es su sombra.

4 de febrero de 2007

CABALGATA

El valeroso guerrero
quiere asistir a la asamblea de espadas.
Se apresura en corceles del mar
hasta alcanzar nueva tierra.

El Jarl reúne a sus hombres,
nueve berseker le acompañan,
de todas las tierras llegan soldados,
los caballeros se están preparando
con sangre, con fuego, con furia.

El señor de metales
maneja el martillo y el yunque,
con pesados golpes moldea el hierro.
Forja, forja,
el techo del combate,
forja, forja,
la ogra del casco.

Rezan a Thor, hijo del Dios tuerto,
le piden valor y victoria.
Forja, forja,
el herrero no termina el trabajo,
forja, forja,
la espada de reyes.

Al frente el enemigo espera,
la caballería será la primera en embestir.
La cota de malla protege
mientras la vara de la ira golpea.
Arrojan la lanza, disparan la espina.

Cabalgan, cabalgan,
guerreros de Jarlar poderosos,
cabalgan, cabalgan,
quieren morar en el Ásgard.

30 de enero de 2007

Mientra cavilo el cuerpo muera (La Mente, Parte 5)

XLI
(23-11-06)
Y creen que pueden burlarse, pero no saben lo que les aguarda. La luna me da fuerza –aunque solamente se trate de su recuerdo.

No sigas recreando fantasías, todo es parte de nosotros. Nosotros somos el agua helada y basta un poco de luz para reaccionar. Siempre pensé en la muerte como algo transitorio, ahora sé que no existe, es parte del círculo, del vacío, de la vida que tampoco es. ¡Hasta cuándo podré cantar el comienzo de una era!


XLII
(08-12-06)

Ahí está el cielo con su red para capturar la luz nocturna y encerrarla en el vacío; ahí estoy yo para protegerla y ocultarla en mi corazón; ahí los demonios con sus lanzas picoteando mi cuerpo; ahí las voces destrozando mi cerebro; ahí la Luna con su ejército de ranas dispuesta a matar al enemigo. Y tú, mi fiel compañero, te encuentras ciego porque tu cabeza fue cercenada cuando el viento del oeste te golpeó. Ahí está el resto de la esperanza, pendiendo de un hilo que sostiene la Usurpadora con sus garras.

Pero el fin llega tal como viene el principio. Y el principio nunca deja de ser: soplo el olifante y avanzo hacia el astro mientras se encuentre completo. Y permitiste a tus manos hablar, a tu boca sonreír y a tus ojos amar. También a mis pulmones los dejé aspirar su aire, a mis dedos tocar sus manos y a mi mente confirmar que está enamorada del Brillo Nocturno. Ningún demonio puede detenerme ahora, ni siquiera tú que tanto me atormentas. Si yo intentara detenerte, ¿qué posibilidades tendría de sobrevivir a Ellos que cada vez asedian con más fuerza? Ninguna, me necesitas… y yo a ti. Empero, todavía no sé quién eres.


XLIII
(11-12-06)

Soy el ser que detestas, el que combate cuando tienes miedo, el enfermo que no sana, la Razón en medio de la Locura, o la Locura donde hay entendimiento, la neurona más débil y desgastada.

Soy Vox populi, el Caballo de Troya, el Faro de Alejandría, el Crepúsculo de los Dioses, la Serpiente que roe Ygdrássil, La Caja de Pandora, el Volcán que vigila a su amada, El Guardián de los Muertos, El Infierno de Dante, El Hierro de los Asirios, la Caída de Tenochtitlán,

Soy Dolor, Muerte, Principio, Fin, Imagen, Realidad, Espejo, Despojo.

En mí hay Fuego, Agua, Tierra y Viento por igual. El Sol de la noche y la Luna del día. El Mar de arena, el Desierto de nieve y la Sabana de agua.

Soy tú y soy Nada…


XLIV
(15-12-06)

Tú eres eso y más…

Y, ¿qué soy yo, vacío, materia, energía o recuerdo?

Eres lo que eres, lo que has nacido: El cambio, la Esencia, El Cazador de Sombras.


XLV
(19-12-06)

La impaciencia hace acto de presencia. La lista aumenta para no cometer errores mientras camino en el revés de la Luna. Y la cara pálida sonríe al acercarme y me llama. Sus manos se extienden hacía el mar donde navego, levanta mi nave y la transporta hacia el firmamento. Ahora surco las alturas rumbo al puerto lunar, allí un coro de ranas recibe mi navío.

He vencido a la figura usurpadora, he derrotado al viento del oeste, ya nada puede detenerme, avanzo sin cesar hacia ella guiado por su propio viento. El círculo se va cerrando (V-F-V-T-V-V’-V), no me importa ya la ausencia del agua, ¡porque yo soy agua!, y eso me reconforta.


XLVI
(30-12-06)
Es maravilloso observar cómo cada criatura nace y muere dentro de su propio universo, y tan sorprenderte saber que yo formo parte de todo esos mundos, que los veo, los recorro y los respiro.

En la cima se levantan imponentes castillos y en el suelo ejércitos de verde color se forman cubriendo la tierra cual alfombra en rico palacio. Están las figuras talladas a mano y los cielos terrestres y los puentes de asfalto y las casas de titanes. Pero no está ella y es lo que te hace falta, lo único que necesitas. ¡Deja esa lengua de una vez! Está ella en mi corazón y eso basta, algún día tomará la decisión de acompañarme hasta el fin del mundo donde el mar cae en un abismo interminable.

Ciclo viviente en la coraza de tierra, ciclo partido por toscas manos que lo manejan, ciclo que me devuelve a mi hogar, cerca del de ella…


XLVII
(07-01-07)

Cambio de vida, cambio de año, otro ciclo completado, otro lapso desperdiciado, una única y verdadera soledad que me acompaña en la eternidad de mi memoria. Quince los días que estoy libre de demonios, un enemigo más que he vencido, o al menos controlado. La mente fastidia al que la abandona, por eso nunca debemos permanecer inactivos.

Tanta falta me hace y un par de miradas estremecen mi cuerpo ya no de amor sino de miedo, un temor que surge de sus palabras y sus ojos, y me asfixia. Tal vez nunca pueda vencer a mi destino y permanezca solo para siempre, tal vez no supe interpretar lo que decía e imaginé fantasmas cual niño a media noche; o dejo de combatirme a mí mismo o dejo que la oportunidad se vaya… Pero esta vez no sentí ningún aire, tal vez mañana sí…

XLVIII
(17-01-07)

La falsedad se encuentra en cada uno de nosotros y nos guía ante un mundo lleno de… ¡Humanos!

La veracidad se oculta tras una máscara de hielo que protege a la Locura.

XLIX
(25-01-07)

Se ha terminado la guerra… y perdí. Apenas pude ver el golpe que perforó mi cuerpo y destruyó las dos cosas más valiosas que tenía: mi cerebro y mi corazón. Y tú pensaste que sería sencillo luchar. Es mejor dejar las cosas como están, el viento sopló fuerte, pero el agua allí estará.

Al mejor cazador se le va la presa, ¿o era liebre?

Después de todo, tu compañía no es desagradable, tal vez podamos convivir en armonía. Hacía mucho que esperaba eso de tu parte: una alianza. Puede ser que tan sólo necesite a alguien, aunque eso signifique tenerte a ti. Al fin y al cabo la soledad ha destruido todo, todo excepto a nosotros.

L
(27-01-07)

¡Demonios y más demonios! Tan sólo un par de meses dejaron el campo libre, ni Cortés se empeñó tanto en destruir a los tenochcas. ¿Es que no pueden dejarme descansar un poco? Tan pronto como soy vencido el asedio comienza y la muerte me rodea de nuevo. ¿Es cierto que a mi vida la rodea la tragedia? ¿Es verdad que nací del Dolor y el Sufrimiento? ¿Por qué si soy tan frío e insensible los golpes son tan duros? Eso se debe a tu condición de esclavo, si no te empeñaras en tareas imposibles serías dueño único de la vida y la muerte. Yo no deseo ser dueño, sólo un poco de comprensión. Nací de la Soledad y ha ella me entrego, pero, ¿podría haber una excepción, tan sólo una?

¿Podría soplar… y besarme sólo una vez?
¿Podría... amarme?

14 de enero de 2007

De Olympiadas y algo más

El acto inicia con un Apolo desperezado que cruza el cielo en su carro. Entonces un celoso Bálder insta a Darg y juntos montan la Yegua Brillante para dar alcance al Dios. Pero su movimiento provoca la ira de otros dioses que se lanzan en su persecución: va Huehuetéolt con la antorcha encendida, y Ra avanza veloz como el halcón, lo sigue un Mitra de la india, un Copijza zapoteca, Hunabku representante de los mayas, Curicaveri de los tarascos e Inti de los incas va al final. Esta competencia habrá de durar todo el día.

Pero en la Tierra inician otros juegos que divierten a las deidades. Cuando Hermes grita "Lucha cuerpo a cuerpo" se presentan Huitzilopochtli, y tras él se forman Thor, Vulcano, Gucumatz y Ganesha, pero a Anubis no lo dejaron competir por temor a su rostro. Eso provocó la ira de Geb, pero guardó silencio.

Vino entonces el turno para las mujeres, lo único que importaba era la belleza de cada una. Por lógica, Venus y Afrodita fueron las primeras en presentarse, seguras de compartir el trofeo, pero Isis se encaminó hacia ellas tomada de la mano de Kali; Ixchel, Istar y Freya fueron también, más la presencia de la deidad maya inspiró temor en los Jueces y Júpiter suspendió la competencia. Eso fue lo que desató el Caos cuando apenas iniciaban los juegos organizados en el Olimpo para olvidar un poco a los mortales.

Ares desenfundó su espada y lanzó el grito de guerra a sus sirvientes, Marte le hizo eco. Horus maltrató a Adad y Cronos golpeó a Heimdall por la espalda. Loki, furioso, tomó por sorpresa a los sumerios y liberó a Tiamat para que acabara con sus enemigos, mas el hábil movimiento de Krishna hizo que la Bestia no causara grandes daños. Lo que sí pasó fue que Ixtab se suicidó ante tal alboroto.

Al ver el desorden provocado, Ea se levantó y a grandes voces pedió calma, pero Set mordió su cuello e instó a Anubis a hacer lo mismo. El dios Chacal trajo a su legión de muertos y enfrentó a un Mictlantecúhtli furioso. Llegaron los Bacabs con Rama y juntos detuvieron a Saturno que huía transportado por Caronte. Prometeo, liberado para competir ese día, se apresuró a tomar la antorcha guardada por Huehuetéolt.

Ante el incendio Tlaloc, Cocijo, Chac e Illapa lanzaron su poder para que la lluvia cayera y restableciera todo, pero Adad, envidioso, actuó contra ellos y una tormenta se desató en medio del Olimpo. Pero eso no impidió a Minerva charlar con Atenea y el herido Ea sobre los conocimientos que cada uno de sus pueblos había adquirido, a su lado Bragi recitaba algunos poemas de escaldos famosos mientras las flechas de Artemisa silbaban en todas direcciones.

Pachamama se revolcaba con Gea y Cihuatcóatl, pero Cintéotl las apartó trayendo a Visnú de la mano, pues su esposo Siva se encontraba en el interior de una sala ajena a todo dialogando con Júpiter, Itzamná, Quetzalcóatl, Urano, Odín, Marduk y Shu, los jueces de la competencia, refugiados allí por elección de Júpiter.
Afuera Hel se entendía muy bien con Neftis. Tefnet con Xochiquetzal, Hera hacía migas con Sakti.

Ah Puch hizo de la suya, Kukulcán también melló a sus rivales. Por eso Nab apenas tuvo tiempo de llegar a su hogar y encargarle a un tal Noé la construcción de una barca. Lo mismo hicieron algunos otros dioses con sus respectivas culturas, pero Ymir y los gigantes los aplastaron a su regreso. Frey conquistó a Chalchiuhtlicue y se acostaron. Mas Tezcatlipoca los vio por medio de su espejo y dio aviso a Tlaloc, lo que enfureció más al dios.

Así que la batalla divina se prolongó más de lo debido y la tierra se inundó. Eso no le preocupaba en nada a Odín, porque mientras los demás dioses perdían a sus mejores guerreros, él mandó a las Valkirias para que los llevaran a Valhalla, así los dioses escandinavos sacaron provecho de todo el desastre. Hades también se hizo de muchas almas, sólo que el número de sus esclavos dependía de la competencia entre Nornas y Parcas. Otro que aprovechó la oportunidad fue Poseidón que rápidamente condujo a las sirenas a su morada -cupido sabe para qué porque él se quedó con las ninfas.

Pasada ya la furia inicial, los ánimos se fueron calmando poco a poco. Cuando al fin ya todos descansaban, Dionisio y Vaco salieron repletos de viandas y convidaron a los demás. Bragi volvió a cantar y los sátiros tocaron sus flautas. Se hicieron las pases, se celebraron uniones -por eso nacieron muchos hombres en la tierra- y, por último, para evitar futuros enfrentamientos, eligieron a uno entre los presentes para que reinara en el cielo y la tierra. Como muestra de buena voluntad, él envió a su hijo a los hombres, pero ellos, ignorantes de todo lo sucedido, terminaron por crucificarlo.

Amén

1 de enero de 2007

SIMA

Está la luz en el universo
y la llama contraida en tu mirada;
los astros en esa galaxia llamada Piel
y el sistema de nombre Rostro.

Están los planetas que giran
alrededor de tus labios
atraidos por la gravedad de tu belleza.
Luego el bosque de aromas,
las casas sin muros,
las urbes de gente
y tu reino: la Noche.

Está un palacio hecho de flores,
una reina que absorve el infinito
cual agujero negro.
Lo único que falta
es el caballero, ahora inmóvil,
porque sus huesos le prohiben combatir.

20 de diciembre de 2006

DELIRIO

Estiro la mano buscando la tuya,
encuentro aire.
Volteo la mirada pero no estás,
te has ido, desapareciste;
y tu risa me abraza,
me asfixia.

Veo en la calle tu imagen...
junto a un hombre que desconozco:
lo abrazas y lo besas.
Tu sonriza aprieta alrededor de mi cuello.
El néctar, producto de nuestras noches,
se esfuma,
evaporándose con lentitud ante mis ojos,
yo nada puedo hacer.

El sonido de tus labios
en los oídos de otros.
El roce de tus labios en sus mejillas.
La suavidad de tus manos en un cuerpo que no es mío.
Mi locura en mí mismo,
la rabia en impotencia.
El calor,
los golpes,
la sangre...

Las caricias en mi mano
me obligan a abrir los ojos:
y es mi habitación,
y soy yo,
y eres tú, tan bella
que tengo miedo de ser reemplazado.

9 de diciembre de 2006

TORMENTA

El corazón de las montañas
se regocija con la niebla
cuando los gigantes del cielo
se golpean mutuamente y derraman
su sangre en millares de gotas.

Durante la noche aullan
los lobos del árbol
para mantener su territorio.
También aulla el viento
y derrota a las hojas salvajes.

Vuelan las dagas sin filo
hasta el hogar de hombres y bestias:
recubren el piso unidas
para formar puentes
de insectos perdidos
en medio de lagos.

El cielo se queja de las heridas
que llegan hasta el suelo.
Y las olas rocosas tiemblan
desde la más profunda caverna...

Entonces mi cuerpo se sacude
y mis pupilas revientan
porque tú,
con tu soberbia de Diosa,
te has dignado a mirarme.

Para A. G. S. O. M. con todo mi cariño.

25 de noviembre de 2006

ENTRADA AL OTOÑO

Llueve en verano sus lágrimas negras,
el rostro pintado se opaca,
lo oculta.
El valle brillante es agrietado
por el viento otoñal.

Teje y borda, necesita cubrir
la piedra de su santuario:
la nieve aparece antes de tiempo.

La reliquia guardada con celo
comienza perder su brillo,
y poco a poco la guerra de años se pierde
por falta de caballeros
que luchen a su favor.

Si desea conservar su dominio
debe recurrir al hechizo y al oro:
invoca demonios y compra las almas,
nada funcionó en vida.
Su muerte en inminente.

En la noche, durante el invierno,
alguien recoge su cuerpo y lo lleva al Olimpo.
la gente dice que se ha vuelto Diosa
y levantan templos en su honor.

11 de noviembre de 2006

Mientras cavilo el cuerpo muere (La Mente, Parte 4)

XXXI
(14-09-06)

Gira la estrella en torno a mi mente, es el fuego maldito que no desea ser olvidado. Gira apoyado en demonios que vienen y van: intentan posesionarme… Y las voces, esas voces que no puedo soportar. Por eso no debiste ignorarme, ahora sufre las consecuencias. No ha sido mi culpa, primero las sombras, luego las voces, ahora son “Ellos”. ¿Es que no puedo tenerla, se me ha prohibido el amor?

Ha estado aquí… la has amado en tu casa… y no ha estado. Es una presencia que me calma y me da fuerza.

XXXII
(Septiembre 2006)

Ignorar, ignorar.

El valle se ha inundado con la lluvia del Dios porque mil demonios me atacan. La piensas, la quieres, comienzas a sentir deseo por necesitarla cuando en la noche imagino su sonrisa. “Hay una Rana en la Luna que Brilla en el Norte y en el Frío… croac, croac, croac”. Y tú pensaste que sería como cazar mariposas.

Tengo miedo, estoy débil, ¿qué debo hacer para ganarla? Yo creo que… ¡Cállate! He dejado de oírte hace mucho.

Dónde… cómo… cuándo… Ella

XXXIII
(06-10-06)

Poco a poco el alma se nivela entre los montes junto al lago, ha faltado tiempo para distinguir al enemigo. No comienza el crepúsculo cuando ya mi corazón está herido, no por culpa de Eros, sino por la manía que tengo de buscar a la Luna cuando es mediodía.

Afrodita abre sus brazos y me invita a gozar en su lecho, me muestra uno, dos, tres lugares dónde dormir. El primero está en lo alto, rostro odiado por excrecencias disfrazadas. El segundo, junto a mí, vacío, listo para ser ocupado. El tercero es inferior, sencillo, risueño, coqueto, para más de uno, sólo hay que dar un pequeño brinco…

Pero yo no deseo ningún abrazo, ninguna caricia si no es de aquella noble Valkiria que viaja en la luna.

Y en poco se resolverá todo, para bien, o para mal. –V-V’-V.

Sopla, sopla, desprecio a mis intentos; sonrisas a mis palabras; sarcasmos a mi nobleza; y voy cayendo…

* * * * *

Anexo: A veces los humanos somos los primeros en dejar de serlo, gracias a Ella aún no he caído… Una mirada coqueta siempre competirá contra una sonrisa incierta.

XXXIV
(13-10-06)

Y van surgiendo criaturas formidables cuando camino solo, pero en la noche regresan los demonios.

XXXV
(20-10-06)

Y que las ranas vuelen en la noche alrededor de mi alcoba y mi cama para que con toda la tranquilidad y realidad del mundo pueda decir que estoy soñando y soy feliz. No te das cuenta del error. ¡Abre los ojos y mira el SOL, la noche no ha llegado aún! ¡Un sueño, todo es un sueño!

XXXVI
(26-10-06)

Estoy enamorado de la Luna que se oculta bajo el pelo castaño; enamorado cuando ya sentía perdido el sentimiento.

Estoy enamorado de la muerte que se apodera de mí cada noche; del azul nocturno que me da fuerza cuando la batalla es intensa.

Estoy enamorado de ese astro que me da luz, pero me impide acercarme; de la locura que ha hecho de mí un demente más cuando el mundo es monótono. ¡Viva la locura! No puede perderse la razón si todavía piensas en Ella. Y quién dijo que la he perdido, sólo expreso que estoy loco.

XXXVII
(31-10-06)

Hoy las ranas se negaron a cantar, pero al menos salieron de su charco para decírmelo.

XXXVIII
(06-11-06)

Sentimientos encontrados, mas ártico mecido por el viento íbero.

La razón va desapareciendo cada vez más. Es tan enternecedora una sonrisa, tanto como el fuego de una mirada. Y cuando éstas se juntan… Croac, croac, croac, no puedes escapar, jajaja. Necesito respirar, pero es ella; necesito cerrar los ojos, pero en la oscuridad aparece la Luna.

El tiempo se manifiesta en distintos sueños, y los sueños son la entrada de los demonios.


XXXIX
(09-11-06)

Más allá de la ley universal que rige el movimiento del viento, existe una variable que no obedece a Eolo y permite a las corrientes luchar entre sí. O lo que es lo mismo: el viento del norte me ataca al tiempo que el viento del este intenta capturarme.

La verdad radica en lo que desees respirar, ya la prefiero ante todas las cosas, mucho más que a un par de demonios que me ofrecen el mundo. ¿A quién llamas demonios? ¿Por qué me deja respirar si luego se marcha sin dejar estela que pueda seguir?

XL
(11-11-06)

Son las tres y los demonios me atacan de nuevo, ¿dónde puedo encontrar la luz de la Luna? Tal vez fui abandonado en la oscuridad para siempre, quizá son mis párpados que se han cerrado, ¿cómo saberlo si estoy solo? Es la locura y no la soledad lo que te envuelve. ¡Despierta!

La pienso, luego sé que ya estoy loco. La siento, entonces me doy cuenta de que estoy más grave de lo que creí.

Si duermo los demonios vienen a mí, si estoy despierto... también, pero así al menos puedo verlos bien, saber quiénes son Ellos.